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¡Para Nada! Reto De Comida

En esta actividad de la escuela dominical, los niños van a tratar una combinación inusual de comida para aprender acerca de la madurez spiritual.
por Leah Pittsinger

TEMAS:

Crecimiento spiritual, Salvación

MATERIALES:

Varios objetos de comida: chocolate, mostaza, plátanos, mermelada, fresas, cátsup, pepinillos, crema de cacahuate, etc.
Bolsitas de plástico Platos de plástico, servilletas

DURACIÓN:

Aproximadamente 10-15 minutos


PREPARACIÓN:

Corte o divida la comida más grande para poner los pedazos más pequeños en unas bolsitas de plástico. Luego decida cuáles comidas va a usar para las combinaciones de “¡Para nada!” Sugerencias incluyen: 1. Chocolate metido en mostaza.  

2. Plátanos con mermelada.
3. Fresas y cátsup.
4. Pepinillos con crema de cacahuate.  

Ponga una cantidad pequeña de comida en cada plato. Ponga un plato y una servilleta enfrente de cada niño.

LO QUE VA A HACER USTED:

Invita a los niños a probar las combinaciones de la comida con usted o que crean sus propias combinaciones (también explícales que pueden poner la comida en sus servilletas si nos les gustan esas combinaciones). Felicítelos por tratar la comida y admita que es raro comer la comida de esta manera.

Aplicación: ¿Cómo describiría lo que probaron (asqueroso, sorprendente, guácala, etc.)? ¿Qué hubiera sido mejor con la comida (“El chocolate hubiera sido mejor con leche”)? Es fácil ver con esta actividad de que algunas de las comidas no van juntas. Y es lo mismo para nosotros – si somos cristianos, pero no mostramos amor, paciencia y amabilidad a otros, vamos a dar un mal gusto. Romanos 8:1 dice, “Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús”, pero eso no significa que podemos pecar cuando nos hacemos creyentes. En vez de eso, debemos usar nuestra posición en Cristo para servirle fielmente para que nadie vea nuestras vidas y diga, “¡Para nada!” a Jesús por que han visto nuestras acciones. Creer en Jesús y estar bien con el pecado no van juntos. Vamos a orar que Dios nos ayude a ser más como Él.