Una vez había
un hombre llamado Miguel. Un cierto día Miguel estaba muy emocionado,
este era el día en el que iba a recibir su nuevo carro. Miguel
nunca habia tenido un carro pero sabía que le ayudaría
en varias formas. Miguel trabajó mucho para comprar este carro.
El ahorró su dinero por muchos años.
El momento finalmente llegó. El hombre que venía a entregarle
el auto llegó con el brillante y nuevo carro. Miguel estaba muy
emocionado!
El hombre le pregunto, “¿Quiere que le enseñe como
sireven algunas cosas en su carro?”
Miguel respondió, “No, está bien, creo que puedo
aprender solo como sirve todo, pero gracias de todas formas.”
El hombre le dijo, “Bueno, pero si encuentras que necesitas ayuda,
el manual del dueño está en el carro. El hombre le entregó
las llaves a Miguel, le desceó buena suerte y se fué.
Miguel corrió hacia el carro emocionado y jaló la puerta,
pero no se abrió. Miguel pensó que eso era raro, ya que
el carro en la ajencia de carros la puerta se abría. Miguel caminó
alrededor del carro viendo por las ventanas y pensando que los sillones
se veían muy suaves. En ese tiempo, Ferndando, el amigo de Miguel
vino.
Fernando dijo, “Lindo auto, pero ¿porque lo estás
viendo por afuera?”
Miguel le dijo, “Acabo de comprar el carro y las puertas están
atoradas.”
Fernando se rió y dijo, “¿Atorada? ¿Le quitaste
el seguro?”
Miguel contestó apensdo, “Pues, no todavía no,
pero apenas lo iba a hacer.”
Miguel metió una llave en el seguro en la puerta, pero sin importar
que tan fuerte le daba vuelat, no se abría.
Fernando le dijo, “Mejor ten cuidado o vas a rompér la
llave. Esa llave es para empezar el carro. Trata con la otra llave.”
Rápidamente Miguel contestó, “Apenas iba a hacer
eso.”
Finalmente Miguel pudo abrir la puerta y se sentó en la silla
del conductor. Miguel respiró profundamente y dijo, “No
te gusta el olor de carro nuevo?”
Fernando dijo, “Si es un buen olor. Veamos como se escucha la
radio.”
Después de vario intentos, y con la guía de Fernando,
Miguel finalmente pudo prender la radio. Miguel dijo, “Ay, que
bien, Me dieron una radio en la que se escucha la estación equivocada
y casi ni se escucha!”
Fernando se estaba desesperando y dijo, “Miguel, empujas estos
botones para cambiar la estación y le das vuelta a esta cosa
para subir o bajar el volumen. ¿Todavía no has leído
el manual del dueño? Eso fué la primera cosa que yo hice
cuando compré mi carro.”
Miguel respondió, “No, todavía no, He estado demaciado
ocuado, pero algún día pronto lo leeré. ¡Ahora
solo quiero manejar esta hermosura!”
Fernando le advirtió, “Ten cuidado Miguel y por favor
usa tu cinturón de seguridad.”
Miguel preguntó, “Oye Fernando, ¿crees que me puedes
ayudar con el cinturón?
Fernando fué al otro lado del carro para ayudarle a ajustar
el cinturón y le advirtió, “Espero que sepas lo
que estás haciendo.”
Con eso, Miguel puso el carro en reversa.
Sorprendiendo a Miguel, el carro siguió en reversa, Miguel le
dió vuelta al volante y apretó botones, pero el carro
se siguió llendo para atrás. Con mucho horror, Fernando
vio que Miguel se estampó su nuevo carro en un árbol.
El carro ya no servía.
Fernando corrió hacia Miguel y preguntó, “¿Porque
no paraste?”
Miguel contesto lentamente, “No supe como...”
Muchas personas van por la vida sin ver el ‘manual del dueño’
que Dios nos da. Este manual , la Biblia, nos puede ayudar a tener una
vida mas rica y llena en muchas formas. Es sabio leer la Biblia seguido
y seguir las reglas que Dios nos da. Muchos están afuera tratando
de ver hacia adentro, igual que Miguel cuando estaba tratando de abrir
la puerta. Las personas tratan varias diferentes llaves y métodos
para entrar al cielo pero Jesús nos dijo que el es el único
camino. Debemos confiar en Dios y pedirle perdón por las cosas
malas que hemos hecho. Despues de eso debemos leer la Biblia y orar
a Dios, si hacemos eso podemos tener una vida mas feliz!