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Lo que va a hacer durante la clase:
Pídale a un voluntario que venga
al frente. Ellos van a cortar el chocolate sólido varias veces
para ver lo que hay adentro.
Diga: “Éste chocolates es un chocolate puro y sólido
en todas partes. Así es Dios con la bondad en todas partes de sí.”
Otro voluntario va a venir al frente. El va a cortar el dulce cubierto
de chocolate.
Diga: “Éste dulce cubierto de chocolate es como nosotros.
Tenemos parte del chocolate y eso es la parte buena pero no estamos ni
cerca de la bondad pura.”
Otro voluntario va a venir al frente. Va a cortar el chocolate sin nada
adentro.
Diga: “Otra vez, esto no es sólido ni bondad pura como lo
es Dios. Muchas personas pueden verse muy bien por afuera pero pueden
ser vacíos por dentro y ahí es donde cuenta de verdad.
Corte el chocolate en un plato y un voluntario puede llevar el chocolate
alrededor de la clase y puede compartir con los demás.
Melanie Rushing
escribió la siguiente sugerencia:
Después de hablar, yo le di a los niños 2 chocolates miniaturas
y dos notas. Les dije a los niños que le dieran los chocolates
a dos adultos distintos. Esos adultos deben ser, en su vista, puros en
todas partes. La nota explica porque el adulto recibe el chocolate y luego
los instruye a buscar dentro de sí para asegurarse que lo que cree
ese niño sea verdadero. Para muchos, eso era una experiencia humilde.
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