Lo que va a hacer usted:
Primero le dará un papel a cada niño. Dígales que lo
hagan “piedra” o bolita. Después pidale a uno de los
niños mayores que sea el voluntario a quien van a descubrir cometiendo
un pecado muy malo. Pídale a todos que se paren en medio de la clase.
Dígales: “En el tiempo de Jesús, cuando descubrían
a alguien cometiendo ciertos pecados, el castigo para la persona era que
lo apedrearan. "¿Debemos apedrear a este criminal?” Los niños
dirán que sí, pero dígales que no lo avienten arriba de la
cintura y que no lo avienten duro para no asustar al niño o lastimarlo.
Después pregúnteles a los niños si fue divertido aventar
las “piedras.” "¿Te sentiste bien haciéndolo?" Dígales
que sus reacciones probablemente fueron las mismas a las que sintieron aquellos
en el tiempo de Jesús.
Después dele otra hoja a cada niño y un lápiz o una pluma.
Pero, esta vez dígales que todavía no lo arruguen porque tienen
que escribir algo primero.
Dígales a los niños que piensen en algún pecado que
cometieron hace poco, como mentir sobre su tarea, cuando discutieron
con o desobedecieron a sus padres, etc. Dígales que escriban lo que
hicieron en el papel. Después dígales que piensen en cuantas
veces han pecado únicamente en la semana pasada. Recuérdeles
todas las cosas que son consideradas pecado. Tienen que escribir ese número
en el papel. Ahora lo pueden hacer bolita, igual que antes. Todavía
no lo pueden aventar.
Que los niños busquen Juan 8:3-11. Pídale a un voluntario que actúe
como si lo hubieran descubierto cometiendo un pecado, como adulterio, como dice
la Biblia. Después pregúntele a la clase: “Debemos apedrear
al criminal? Acuérdense que en la historia Jesús dijo: ”Si
alguno de ustedes no tiene pecado, que arroje la primera piedra. "¿Quién no tiene pecado en este salón?" (Asegúrese
de que los niños sepan que no pueden arrogar el papel porque ellos
sí han pecado.) “Tienen razon, todos hemos pecado. Hasta Jesús
dijo que todos hemos pecado. Antes de juzgar a alguien por hacer algo malo,
necesitamos ver nuestras propias vidas y preguntarnos si somos mejores que
esa persona y ver si no hemos pecado. Igual que la mujer en la historia,
debemos de irnos y tratar de no volver a pecar.
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